¿Hacés deporte? Claves para una entrada en calor sin lesiones

22.12.2017

Tiene una importancia que muchos desconocen, por eso es necesario conocer la mejor forma de hacerlo

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En el gimnasio, antes de hacer algún deporte o cualquier tipo de actividad física, siempre se destaca la importancia de hacer la entrada en calor. ¿Por qué?

La entrada en calor tiene una función puntual y específica: sirve para preparar los músculos, las articulaciones para hacer actividad física. Al mismo tiempo, es útil para que la persona se prepare psicológicamente para dicha actividad.

En la práctica de deporte profesional, en general, la entrada en calor se realiza en forma rutinaria y habitual. Dado que son más propensos a lesionarse porque ejercitan su cuerpo en forma diaria e intensa, es crucial que lo realicen.

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Sin embargo, en el deporte amateur o en la actividad física que se realiza de ese modo, a veces no se practica o no se realiza en forma adecuada.

En este sentido, los especialistas señalan que en muchos casos existe un desconocimiento real sobre la importancia de la entrada en calor y del cuidado.

Para prevenir lesiones, entonces, recomiendan que los movimientos de la entrada en calor sean lo más parecidos a los de la actividad que se va a realizar. Esto significa que cada deporte tiene su rutina de calentamiento.

Especifican que no se entra en calor con un trote de cinco o diez minutos, sino que hace falta hacerlo durante el tiempo adecuado. Lo ideal es hacerlo por veinte o treinta minutos, aunque es cierto que muchas veces esto no sucede.

Más allá de eso, el proceso de calentamiento tiene tres fases: elongación, elevación de temperatura y preparación para cada deporte.

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En primer lugar, la elongación pretende estirar los músculos y prepararlos así para los distintos estiramientos y acortamientos que se producen durante la actividad, entrenamiento o deporte. Esta fase debe ser de intensidad moderada y dura aproximadamente cinco a diez minutos. Si bien el tema central es la entrada en calor, también es necesario destacar que este proceso de elongación debe realizarse al final de la actividad y tener las mismas características. Las lesiones se pueden presentar tanto por no haber calentado como por no haber elongado una vez finalizada el deporte.

En segundo lugar, se deben calentar los músculos y articulaciones. Es importante, en esta etapa, realizar trotes suaves e intercalarlos con movimientos articulares -trotes de frente, de costado, hacia atrás, mover los brazos, etc-. Puede durar de siete a diez minutos y es probable que la persona se sienta cansada después de haber realizado esta actividad.

Por último, la tercera fase es en la que se calienta específicamente para el deporte que se va a realizar. Los especialistas explican que se puede trabajar con los implementos propios de la actividad -pelotas, palos, raquetas, etc.-, o subir la intensidad de acuerdo a la capacidad física que se va a realizar. Puede durar entre diez y quince minutos, aunque es probable que en la mayoría de los casos la duración sea menor.

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