El Nobel de Química quedó en manos de tres científicos por los avances en un aspecto clave

06.10.2017

El equipo desarrolló un método que contrasta y revoluciona la microscopía tradicional

Molecula-nobel-quimica

El pasado martes 3 de octubre la Academia Real de ciencias entregó el Premio Nobel de Química, con el que premió a un grupo de científicos que trabajaba desde hacía varios años en este área de investigación. Los galardonados fueron tres europeos: el suizo Jacques Dubochet, el escocés Richard Henderson y el estadounidense Joachim Frank. El premio se debió al desarrollo de un método revolucionario en lo que respecta a la observación de moléculas, que permite una reconstrucción en tres dimensiones (3D): la criomicroscopía electrónica.

La nueva metodología contrasta con la forma tradicional de observación molecular que se venía utilizando hasta este momento. Mientras que la microscopía electrónica tradicional deshidrata las moléculas, es decir, las altera, la criomicroscopía permite estudiarlas sin provocar esa alteración. Es importante destacar que esto es posible porque evita los colorantes o los haces de electrones que desprenden los rayos X, que es lo que en la microscopía convencional mejora la resolución de la imagen.

Los aportes realizados por los científicos europeos galardonados con el Nobel no solo revolucionaron la observación molecular, sino que también pueden significar un gran avance en la producción y desarrollo de medicamentos para diversas patologías. El hecho de que las muestras biológicas -que pueden ser virus o bacterias, por ejemplo- se puedan analizar de una forma más efectiva repercute positivamente en la investigación y conocimiento de esos organismos al momento de hacer un nuevo medicamento o tratamiento.

Los científicos habían comenzado a llevar adelante esta investigación hacía ya más de veinte años. A pesar de que la criomicroscopía electrónica había sido desarrollada por uno de los galardonados -Jacques Dubochet- junto con su equipo, alrededor de los años ´80, hasta ese momento era necesario congelar la muestra para poder conservarla en su estado original. La importancia de este Premio Nobel radica, entonces, en que la tecnología moderna permite reconstruir la muestra biológica en 3D y analizarla de ese modo. Hacia 1990, otro de los galardonados -Henderson-, fue el primero en producir una imagen en tres dimensiones en resolución atómica de una proteína, una técnica que el último de los premiados -Joachim Frank-, perfeccionó y simplificó.

En este contexto, se entregó también el Premio Nobel de Física. Fue otorgado a tres astrofísicos estadounidenses -Barry Barish, Kip Thorne y Rainer Weiss- por sus aportes en la detección de ondas gravitacionales. Asimismo,  días atrás se entregó el Nobel de Medicina, que también recibieron tres estadounidenses -Jeffrey Hall, Michael Rosbash y Michael Young- por sus hallazgos sobre ritmos circadianos.

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