Cuáles son las razones y qué nos debe alertar ante los zumbidos

27.06.2017

Estos sonidos, denominados acúfenos, pueden formar parte de distintas patologías

Tinnitus

Todos en algún momento hemos experimentado la percepción de un sonido continuo que sabemos que no se genera en el entorno. La aparición más común se da posterior a habernos expuesto a sonidos intensos. Este sonido, es conocido con el nombre de acúfeno y más allá de que en muchos casos carece de relevancia, puede que en otros forme parte de alguna patología.

Los sonidos generalmente se generan del entorno e ingresan al cuerpo a traves del oido externo. El mismo está conformado por el pabellón auricular y un tubo que conecta con el oído medio. Pegado a este, se ubica la caja del tímpano (oído medio), donde se encuentran unos huesecillos muy pequeños encargados de transmitir los sonidos. Por último, se encuentra el oido interno, un órgano encargado de los sonidos y el equilibrio.

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Los acúfenos puede responder a distintas causas y sus características nos pueden orientar a saber la que nos está afectando.

1-Causas otológicas. Más allá de que las patológicas típicas del oído, como son las otitis muchas veces no producen este fenómeno; casi todas las patologías pueden producirlo. La alteración del sistema de transmisión hace que exista una falla en las células encargadas de reconocer los sonidos que generan la aparición del acúfeno. Entre las causas existentes están: pérdida de la audición inducida por el ruido, presbiacusia (pérdida de la audición en ancianos), otitis, enfermedad de Meniere, y otras.

Es importante remarcar que más allá de que muchas de las patologías otológicas vienen acompañadas de otros síntomas que nos hacen llegar a la consulta, en algunos casos puede que este sea el primero, por lo que la presencia continua de este sonido justifica la consulta correspondiente.

2-Causas neurológicas: el sistema de la audición comienza en el oído, pero de después continúa por el Sistema Nervioso Central. Por tal motivo muchas patologías neurológicas pueden justificar la aparición de distintos trastornos de la audición. Distintas patologías tales como: traumatismo de cráneo, esclerosis múltiple, Schwannoma vestibular (neuroma acústico) o otros tumores del ángulo pontocerebeloso, pueden justificar la aparición. Dado que el Sistema Vestibular que está encargado del equilibrio y el Sistema Auditivo comparten parte del trayecto dentro del cuerpo, es muy frecuente que la aparición de trastornos de sonidos puedan acompañarse de episodios de intensos vértigos, por lo que siempre debe consultarse ante la aparición de estos síntomas.

3-Causas cardiovasculares: dentro de la clasificación de los acúfenos algunos son denominados pulsátiles. Es decir, que en lugar de ser continuas, el mismo va marcando un pulso. Esta característica debe hacernos pensar en distintas patologías de origen cardiaco o vascular. Estos pueden deberse a: estenosis de la carótida, malformaciones arteriovenosas, otras anomalías vasculares, tumores vasculares, enfermedad valvulas del corazón (usualmente estenosis aórtica), estados de elevado gasto cardíaco (anemia o drogas), etc.

Más allá de que la consulta en caso de tener estos síntomas debe comenzar por el médico generalista, otorrinolaringólogo o neurólogo; puede que en algún caso la causa del sonido sea cardiaca.

En muchos casos los acufenos resuelven en forma espontánea y el tratamiento está dirigido al agente o alteración que lo causa. En otros casos como el que se produce por pérdida de la audición irreversible, existen distintos fármacos que han mostrado alguna respuesta.

Más allá de estos tratamiento específicos existen distintas estrategias que se pueden usar diariamente para encubrir los acufenos. Una posibilidad es la utilizar sonidos (musica, sonidos de agua), en la medida de los posible de tengan una frecuencia similar al del zumbido. Estos sonidos externos hacen que desaparezca la percepción del acúfeno, permitiendo que la persona se relaje, a pesar de que continúe existiendo.

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