La marihuana: Un posible tratamiento para la epilepsia

29.07.2016

Afecta a 17 de cada mil habitantes y es una de las enfermedades más difíciles de tratar

marihuana

La Epilepsia es una enfermedad que se produce porque las neuronas de la corteza del cerebro comienzan a descargar impulsos eléctricos. Son muchas las manifestaciones que las personas pueden padecer como consecuencia; la más conocida es la convulsión tónico clónica. Estos son episodios en el que la personas pierde la conciencia y comienza con movimientos de brazos y piernas involuntarios que generalmente duran unos minutos. Pero un paciente que presenta una crisis epiléptica no siempre tiene esta llamativa presentación. La enfermedad se puede manifestar a través de desorientación, trastornos de habla, etc.

La epilepsia se presenta con mayor frecuencia en los niños y los adultos mayores. El primer grupo debe su alta prevalencia a los trastornos genéticos y del desarrollo que según sus alteraciones pueden generar cuadros de muy difícil tratamiento. En el caso de los adultos mayores, el aumento de su aparición se debe a que este grupo etario tiene mayor posibilidad de padecer atrofia cerebral, accidentes cerebrovasculares, etc; que pueden predisponer al cerebro a padecer epilepsia.

El tratamiento de la epilepsia se realiza principalmente con un grupo de fármacos denominados anticonvulsivantes. Estos se indican con el fin de reducir las crisis epilépticas a tal punto que es posible lograr que una persona no presente más eventos. Pero, otras veces, el tratamiento resulta dificultoso y no logra controlar a las personas. Es por ello que el médico comienza con distintas estrategias terapéuticas tales como, aumentar las dosis, utilizar más de un medicamento al mismo tiempo o rotar la medicación. Pero, a pesar de todas estas alternativas médicas, algunos pacientes continúan sin tener una respuesta óptima, transformándose en refractarios al tratamiento.

La marihuana es una droga que deriva de una planta conocida como cannabis. Su tenencia en la Argentina es ilegal, pero, a pesar de ello, presenta un alto y creciente consumo. En algunos países ya se permite su comercialización, como por ejemplo en Uruguay.

En la actualidad se discute la necesidad de legalizar su consumo con el justificativo de que se trata de una droga con baja tasa de dependencia, efectos adversos y mortalidad.

Pero la discusión se torna mas dificultosa cuando se plantea la posibilidad de que esta sustancia tenga un  potencial efecto terapéutico. En el caso la marihuana, su uso benéfico ha sido principalmente relacionado con el tratamiento de la epilepsia y de la caquexia (deterioro orgánico) de pacientes oncológicos.

Su efecto se debe a que el principio activo de esta droga (delta-9-tetrahidrocannabinol), actúas obre receptores del cerebro denominados CB1. A partir de su unión se produciría una regulación que podría disminuir la aparición de episodios epilépticos.

Al momento, la Food and Drugs Administration (FDA) aprobó una forma de presentación para realizar estudios científicos en dos trastornos epilépticas: el Síndrome de Dravet y Síndrome de Lennox-Gastaut. La ultima revisión sobre este tópico de la revista New England Journald of Medicine refiere que informes preliminares de un estudio realizado con 137 pacientes durante 12 semanas mostró la reducción de la aparición de las convulsiones. Esta información, al momento, resulta insuficiente para conclusiones con alto grado de certeza.

¿Cuáles son los argumentos en contra?
La marihuana ha sido asociada principalmente a trastornos de índole cognitivo y psiquiátrico. El consumo tendría un efecto desfavorable sobre la memoria y aumentaría la posibilidad de presentar cuadros psicóticos. Además, existiría la posibilidad de generarse dependencia en pequeño porcentaje (9%) en consumidores de altas dosis. Hay que remarcar que trastornos de memoria y dependencia se encuentran en drogas actualmente lícitas de alto consumo como las benzodiacepinas (Alprazolam, Clonazepam, etc.) y que algunos pacientes con epilepsias refractarias presentan previamente algún tipo de trastorno cognitivo asociado.

¿Cuáles son los argumentos a favor?
La marihuana al momento se plantea como un tratamiento dirigido a pacientes con mala respuesta a tratamientos ya establecidos. Es decir, que en el caso de las epilepsias con buena respuesta no seria una droga de primera línea. Por tal motivo se plantea que esta droga podría reducir la presentación de crisis epilépticas a pacientes que con medicación tradicional no logran un buen control.

¿Está la sociedad preparada para tener una discusión sobre su legalización?
El análisis sobre el efecto médico benéfico no deben estar condicionados por prejuicios o posturas morales. La consideración sobre la indicación médica de una droga deber tener sus cimientos en artículos científicos que demuestren un real beneficio. Una discusión seria y argumentada sobre la posibilidad de legalización para su uso recreativo es un pendiente social, pero debe ir en forma paralelo a la indicación para el uso terapéutico.

Es importante remarcar que los estudios que podrían demostrar un efecto benéfico con marihuana para tratamiento de la epilepsia  se realizan con un producto fabricado con dosis calculadas. El consumo en forma inhalada de producción clandestina no tiene evidencia sustentable y probablemente nunca la tenga.

Por Ignacio Aladro

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